Buenos Aires no sabe qué hacer con su basura, al menos eso se desprende de la polémica desatada sobre el destino de los residuos que genera la capital argentina, cuyos vertederos podrían colapsarse en dos años por el continuo aumento en la generación de deshechos. La producción de residuos de la ciudad creció significativamente en los últimos cinco años, según cifras del ente oficial que gestiona el almacenamiento de la basura de la capital argentina.
Buenos Aires generó 1.4 millones de toneladas en 2005, una cifra que ascendió hasta los 1.8 millones en 2009.







